sábado, 22 de octubre de 2011

Más voces sobre Ruda macho

A propósito de la publicación de su ensayo, Los prisioneros de la torre, Eterna Cadencia entrevistó a la novelista y crítica Elsa Drucaroff. La entrevista completa, acá. El fragmento donde elogia Ruda macho, a continuación:

En la generación de escritores de la postdictadura hacés una diferenciación entre aquellos que empiezan a escribir en los noventa y los que empiezan a escribir después del 2001. ¿Está surgiendo una “nueva nueva narrativa argentina”?

No sé si es nueva nueva, no la leí lo suficiente, pero hay muchos nombres interesantes que están surgiendo. Sol Prieto es una de las escritoras que estoy mirando con más interés, es uno de los nombres más auspiciosos de los nuevos. El cuento que escribió para Los días que vivimos en peligro es de los mejores de la antología. Otro que me gusta mucho es Enzo Maqueira: me encantó Ruda Macho. Me hablaron muy bien de Carlos Busqued, a quien no pude leer, que escribió Bajo este sol tremendo. Están surgiendo cosas nuevas, nombres nuevos, pero no sé si está surgiendo una nueva narrativa: para ello habría que dejar pasar cinco o seis años. Sol Prieto y Enzo Maqueira están en la onda de la narrativa de la postdictadura. Tal vez, si nuestra tesis de la influencia profunda del kirchnerismo es cierta, tendría que surgir algo con más certeza, con menos escepticismo, con menos amargura cínica.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En la editorial donde trabajo se habló mucho de este libro. Entonces el editor jefe me la regaló. FUE UN INMENSO PLACER leerla. En la escritura de Enzo hay dos voces que se mecen al unísono construyendo un espacio donde el equilibrio entre la ternura y lo macabro-misterioso hacen que todo sea posible y verídico a la vez que deleitable. El equilibrio entre estas voces no produce sacudones, sino un estado de serena placidez que nos remonta (a los de la generación del 70) a la época de la infancia, donde la protección invisible -de la propia ingenuidad y la de la responsabilidad paterna- nos escudaba de lo macabro y siniestro del entorno donde se desenvolvían nuestras vidas.
Es entonces un orgullo para mí que Maqueira esté dentro de los autores que estamos publicando en interZona.
Mariel Mambretti