lunes, 7 de marzo de 2011

Quince razones para ir a la murga

1) Porque el carnaval porteño es una tradición tan antigua como el montevideano o el de Río, y esa tradición comenzó a perderse cuando la dictadura militar eliminó los feriados de Carnaval. Entonces, recuperar el carnaval es un acto más de reparación histórica y una victoria sobre quienes nos arrebataron la democracia.
4) Porque no hay nada más democrático que la cultura popular. No conoce sponsors, academias ni críticos. Es una manifestación auténtica que surge en el seno de algún sector de la sociedad que, en este caso, es el de la clase media y media baja de los barrios porteños.
7) Porque esos sectores no son los que tienen mayores recursos para pagar un psicólogo, un gimnasio o una actividad grupal. Ensayar todo el año para el carnaval es, para muchas de esas personas, una oportunidad para hablar de sus problemas, para hacer gimnasia y para encontrarse con los demás.
9) Porque cuando las personas se encuentran, descubren que tienen problemas similares y puntos en común. Y reconocerse como par y parte de una comunidad es un punto de partida para participar, generar proyectos, intentar cambios. Es así como se trabaja para la comunidad, dejando de lado el egoísmo típico de nuestros tiempos.
10) Porque si se trabaja para la comunidad, las utopías se vuelven posibles. Sacar a los chicos de la droga o la delincuencia es una de esas utopías que se vuelven posibles cuando esos chicos bailan en la murga y encuentran un espacio de contención, participación y educación en valores.
11) Porque ver a pibes bailar con señoras, con viejos y con nenes, es un espectáculo lleno de alegría, de vida y de solidaridad. Y se puede ser solidario acompañando la murga desde el lugar que le toque a cada uno. Formar parte del público, apoyar, difundir, es una manera de ser solidario.
12) Porque formar parte del público es gratis. Y uno puede ser solidario viendo un buen espectáculo y comiéndose un choripán.
13) Porque siendo solidario, apoyando las murgas, participando y sumándose, no sólo se recupera un espacio de formación comunitaria donde la gente se reúne, comparte y trabaja detrás de un objetivo común; también se impulsa un atractivo turístico que puede crecer hasta convertirse en una nueva marca registrada de Buenos Aires.
14) Porque recuperar la calle como espacio de diversión pública vuelve a la calle más segura que llenándola de policías.
15) Porque la única razón para no apoyar las murgas es que los autos se embotellan o que la percusión no deja dormir. Y ninguna de las dos razones es suficiente para ignorar lo bien que nos hace tanta alegría.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Está bien,voy a ir.Me convenciste.
Mara Patagónica

Ex alumno dijo...

das clase en UADE este año?

Enzo Maqueira, dijo...

Sí.

Maestruli dijo...

Concuerdo con este post. Aunque es un tema complejo este. Uruguay y Brasil también tuvieron dictaduras, y sin embargo continuaron con su tradición carnavalesca. E incluso en lugares como Corrientes dentro de Argentina también.

Creo que es la amargura histórica de los porteños la que hizo decaer la tradición, obviamente empujada por la censura militar.

Sin embargo lo más positivo es que la gente esté cambiando, que estemos dejando de lado nuestros propios estereotipos y dejemos de lado la amargura para pasar a la alegría, aunque más no sea por unos días.

Maestruli dijo...

Concuerdo con este post. Aunque es un tema complejo este. Uruguay y Brasil también tuvieron dictaduras, y sin embargo continuaron con su tradición carnavalesca. E incluso en lugares como Corrientes dentro de Argentina también.

Creo que es la amargura histórica de los porteños la que hizo decaer la tradición, obviamente empujada por la censura militar.

Sin embargo lo más positivo es que la gente esté cambiando, que estemos dejando de lado nuestros propios estereotipos y dejemos de lado la amargura para pasar a la alegría, aunque más no sea por unos días.

M. Frisare dijo...

Que bueno!
Podemos juntarnos a tomar un café

Enzo Maqueira, dijo...

Lo de la amargura histórica de los porteños es un gran hallazgo, Maestruli.
Frisare, un gusto verlo por acá. Cuando quieras, mandá mail y nos tomamos un café. Abrazo.

Raùl Valle dijo...

Me parece bien el planteo, làstima que esos eventos se usen (por algunos pìcaros) para robar, como le pasò a mis viejos, que le robaron y nunca màs pisan un corso