miércoles, 25 de agosto de 2010

Lo que se ve

...estas historias que se viven desde lo individual, conforman un entramado de relaciones ocultas que configuran buena parte del mundo real. Sin saberlo, todos reaccionamos, accionamos o somos víctimas de relaciones cuya existencia ignoramos. El mundo público que nos rodea convive con un mundo privado de historias clandestinas de amor. La tristeza, la depresión, la ira de alguien que está cerca de nosotros puede originarse en el fin de una de estas historias. Esa persona puede ser la que duerme a nuestro lado, la que nos sirve el desayuno, la que nos enseña durante una clase. Y una parte importante de su vida (un dolor grande, o una gran felicidad), pasarnos por el costado en absoluta y completa ignorancia. Del amor clandestino somos protagonistas, pero también espectadores inconscientes. Es como leer este texto e ignorar que estas mismas palabras construyen otro texto que no puede ser leido, pero cuyo significado afecta de algún modo nuestra percepción y, en ocasiones, alguna parte de nuestro destino.

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