sábado, 13 de marzo de 2010

Samsara

La cosa pareciera ser que, mientras unos van, otros vienen. Y también están los que van y vienen, varias veces. En un punto por completo causal -aunque imposible de predecir- quienes van y quienes vienen tienen grandes chances de chocar sus cabezas.
Y que se vuelen la tapa de los sesos de modo mutuo e inexplicable.

1 comentario:

Fede Becerra dijo...

Hola Encito!
Muy loco... je
ahora tengo blog, a ver qué pasa...
nos estamos viendo