martes, 8 de diciembre de 2009

Pomar

Ahora en la televisión se indignan: "¡qué barbaridad!", "¿cómo ensuciaron así a ese pobre hombre?" "¡hasta dijeron que tenía un arma, que era golpeador, que le habían lavado la cabeza en una iglesia evangelista!" Los mismos periodistas que miraban la imagen del tipo cuando pasó por el peaje (y decían, también, que tenía "el rostro desencajado"), ahora critican las habladurías que ellos mismos multiplicaron, reprodujeron, ficcionalizaron.
Se indignan y miran para el costado, juegan al "yo no fui" con la cara bien dura.

3 comentarios:

Pandita dijo...

El problema es que los periodistas son, los más, de clase media. Y el problema -ahora sí- es que la relación clase media/palomas es XXX, como las multiplicaciones. O sea que no sólo las palomas son la clase media de los pájaros, sino que también la clase media es lo que las palomas a los pájaros: una caterbada de enfermedades.
Las palomas transmiten varios males a través de la cacona. Supongo que eso deja bastante en claro qué vendría siendo la clase media -y con ella, los periodistas: una mierda.

Abrazo.

Maestruli dijo...

Tal cual Enzo. Yo que no tengo tele, justo visito a mis viejos cuando estaban mirando el descubrimiento del auto con los Pomar dentro. Qué cantidad de boludeces que escuché, y qué caras de piedra los periodistas que encima se ponen a opinar. Claro, la culpa de todo la tiene Cristina y Néstor. Cuánto maniqueísmo...

Enzo Maqueira dijo...

Excelente razonamiento, Pandita. Maestruli, no tener tele es muy snob!!!!