lunes, 9 de noviembre de 2009

Apego

Una tormenta en El Salvador mató a más de 130 personas. Otras 100 están desaparecidas. Ignoro si alguno de los salvadoreños que conocí se encuentra entre las víctimas. De todas formas, poco importa. Allá, en medio de una ciudad metida entre cafetales, ni el terremoto ni el volcán -tampoco las maras- fueron los causantes de una nueva pérdida de gente que no merece tanta desgracia junta.
De nada sirve rogar que estén bien Susana, Carlos, los chicos de la escuela de talentos o mis alumnos en el Centro Cultural de España. O el conserje del hotel que todos los días me saludaba con su "Buenos días, Don Enzo", o el taxista que resultó ser ex combatiente del Frente.
La tragedia golpeó otra vez al mismo pedazo de tierra. Y la pena es la misma para ellos o para los otros, porque tiene atravesado el dolor de la injusticia.

3 comentarios:

Maestruli dijo...

simplemente tenés que contar a cuántos salvadoreños conociste y te apenaría que les haya pasado algo, luego tenés que saber cuántos habitantes tiene Salvador, y yo te puedo sacar la probabilidad de que alguno de tus conocidos haya muerto.

juan carlos mejia dijo...

heeey...que tal??
soy un alumno de la escuela de jóvenes talentos en letras...y efectivamente me es de mucho agrado decirte que todos estamos bien... soy el pibe que estaba sentado el fondo del salón observando como nos hablabas de Julio...
estuve viendo tu blog y esta interesante...

Enzo Maqueira dijo...

Gracias por pasar, Juan Carlos. Qué bueno que todos están bien.
Maestruli... supongamos que son unas 30 personas; la población total (censo de 2006) es de 6.822.378. Espero tus cálculos.