domingo, 12 de julio de 2009

Un año de cine

Hace un año empecé a ver cine. Es decir, empecé a preocuparme por conocer películas, armar una videoteca llena de nombres lustrosos, entender las épocas y los movimientos. La premisa fue bastante simplista, pero efectiva: dejar de lado cualquier film de origen norteamericano, excepto en algunos casos perfectamente justificables. También, ignorar cualquier película que no pudiera catalogarse como "clásico", "cine arte" (la clasificación que le cuelga Blockbuster a cualquier producción que haya costado menos de dos millones de dólares) o "bodrio". De manera que mi idea de "cine" quedó más o menos definida como "películas no hollywoodenses, de estructura narrativa incierta y extrema sutileza en las acciones". Algo así.
Me gustó mi año de cine. En primer lugar, por una cuestión artística: me llenó de ideas, me abrió caminos nuevos en la forma de narrar y me ayudó a entender cuándo es preciso esconder información. En segundo lugar, por un motivo puramente funcional: con el cine uno absorbe cultura de manera rápida y efectiva. En estos doce meses, vi casi toda la obra de Jean-Luc Godard y Fellini, buena parte de la de Truffaut, la mitad de Luis Buñuel y un panorama general del cine coreano. También conocí a otros directores cuya filmografía apenas empiezo a disfrutar. Si en un rincón de mis discos de música antes guardaba un espacio para cuatro dvd's (a saber: "Cinema Paradiso", "ET", "Esperando la carroza" y "Freaks"), hoy tengo que hacerle lugar a más de sesenta películas.
A modo de festejo de cumpleaños, homenaje y voluntad de contagio, dejo la lista de las cinco que más hubiera lamentado no haber conocido, sino hubiera vivido este año de cine. A todas ellas, gracias.


El Desprecio, de Jean-Luc Godard

Nazarín, de Luis Buñuel

El enigma de Kasper Hauser, de Werner Herzog.

8 y medio, de Federico Fellini.

Los 400 golpes, de Francois Truffaut

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Le mepris, sin dudas la mejor.

MR BLOG. dijo...

¿Y Rambo ché?, ¿Y Emanuel?, ¿Y Terminator?, náaaaaaaaaaaaaa, que cosas ché...solo te faltó Kurosawa y te retiro el saludo jajaja...no, en serio, yo no me creo aquello del cine cultural, lo comercial y el arte, lo creía cuando estudiaba teatro, ahora simplemente veo todo, lo que me gusta lo tomo y o que no lo dejo pasar.

(Pero no creo en una idea de cine sin Stallone de ninguna manera jajaja).

Enzo Maqueira dijo...

Yo no creo en aquello de que el gusto por el cine culto es snob, o pretencioso. El cine comercial, por lo general, me aburre y no me deja nada; el "cine cultural", en cambio, me divierte y siempre me deja algo.

Max Dicásolo. dijo...

Pues, a veces lo que creemos no es necesariamente una realidad, lo cierto es que el anteojo circular y la peli Indú es para muchos una práctica snob, pero claro, como todo en la vida, nada es general, todo es relativo, cuestión de gustos, yo prefiero la absoluta variedad, veo de todo.

Pam dijo...

ja! buen provecho!