miércoles, 27 de mayo de 2009

¡Extra! ¡Extra! Llegó la gripe cochina...

Ahí tienen su gripe porcina, su influenza A, su fiebre mexicana, su cochina enfermedad que tantas veces vimos en televisión.

La estuvimos esperando, ¿vio? Con ansias la esperamos. En cada canal la estuvieron mostrando, en todos los diarios nos dijeron que en cualquier momento se nos venía encima. Estábamos tan preocupados que no nos importó más el dengue, así que en lugar de vaciar los cacharros al aire libre nos terminamos los barbijos de todas las farmacias y nos estuvimos esquivando los estornudos. No se hablaba de otra cosa, vea. Y mire qué raro... ahora que está entre nosotros, parece que asustara menos. O, por lo menos, que no da para gastar tanta tinta, tanto programa, tanta palabra al pedo. Es extraño que de lejos se la viera tan cerca; y de cerca la muestren tan lejos.

Ahora ya está. Ya vino. Y como vino ya no interesa tanto. Fíjese que apenas aparece, que es una noticia más, que ya ni nos importa.

Pero yo tengo una esperanza, ¿sabe? Porque la muy cochina se metió en los colegios y, desde ahí, en una maravillosa metáfora que incluye la juventud, la educación y la rebeldía, habrá de propagarse por Buenos Aires y llenarnos de un miedo que irá creciendo conforme los colegios se cierren, las señoras se enfermen, las toses se vuelvan un sinónimo de peste horrenda. ¡Imagine los subterráneos! ¡Piense en las manifestaciones! ¡Diga si no sería hermosa Buenos Aires encochinada hasta el barbijo!

Lástima que sea una gripe, doña; una gripe como cualquier otra.

1 comentario:

Maestruli dijo...

Muy buena reflexión. Es tal cual decís. Incluso yo que no tengo tele, en los primeros días que la cosa sucedía en México, la paranoia estaba por todos lados. Y ahora que dicen que hay casos en colegios de Belgrano, cerca de mi casa, es como si nada.

Creo que la alarma crecería si resultara realmente tan mortal como la pintaban al principio a esta gripe. Me parece que no es el caso.