martes, 28 de abril de 2009

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Los emoticones se parecen bastante a las emociones humanas. En el mundo virtual, cumplen la misma función. Es decir, por un lado, expresar, a través de un gesto, una carga valorativa que ancle el significado de un mensaje. Por el otro lado, es posible "pasarlos" de una persona a la otra, del mismo modo que las personas con las cuales nos relacionamos en la vida real nos generan nuevas emociones que antes desconocíamos. Por ejemplo, uno no aprende lo que es estar por completo destrozado hasta que no es abandonado por su primer amor. Esa persona nos muestra, por primera vez, una emoción que antes desconocíamos. Es el "emoticon" en la vida real, que será copiado y, a partir de entonces, formará parte de la larga lista de emociones acumuladas.
Como los emoticones, algunas emociones humanas también están prestablecidas. La alegría, la tristeza, el desconcierto, aparecen como íconos y como sentimientos más o menos reconocibles. Pero hay algunas que no aparecen sino hasta que alguien nos las revela. El emoticon/la emoción nueva, nos pertenece a partir de esa revelación. De algún modo, se produce el mismo proceso que con los virus.
El siguiente paso será el traspaso. Reproducir el emoticon/presentar la emoción, tantas veces como sea necesario. Un poco por venganza, otro poco por presunción, también para recuperar el ego perdido.

7 comentarios:

protohumano dijo...

BIEN, PERO NO COMETAMOS EL ERROR DE CREER QUE TODO EN LA VIDA ES COMO EL SISTEMA DE WINDOWS, QUE SE PUEDE SIMPLIFICAR ALGO EN SOLO UN ÍCONO. SEAMOS UN POCO MÁS PROFUNDOS.
PERO ESO SÍ:
"Un poco por venganza, otro poco por presunción, también para recuperar el ego perdido."
ESTA FRASE HACE VALER LA PENA TODA ESTA COMPARACIÓN MEDIO PEDORRA DE LA INTERNET Y LA VIDA REAL. ME ENCANTÓ.

Maestruli dijo...

Me encanta tu espíritu analítico Enzo, deberías ser científico y obtener un puesto en CONICET, jeje.

Muy interesante la teoría. En general las emociones nuevas las transmiten como un virus las otras personas. Pero muchas veces (al menos mi caso) las aprendí por situaciones particulares: una suma de personas, lugares y eventos.

Y aunque algunas parecen standard, sólo se comprenden al padecerlas, tal cual lo decís. Hace unos años atrás finalmente aprendí a distinguir a tres señoritas, medio hijas de puta: melancolía, ansiedad y angustia. Así me gusta llamarlas, y son una peor que la otra (la última la peor de todas). Por suerte hace rato que no me visitan.

Otra vez, me dan ganas de escribir un montón a partir de algo que planteás. Sos mi fuente de inspiración ultimamente, jaja.

Anónimo dijo...

Maestruli:esas tres señoritas que nombrás son mis amigas.No sé cual es peor,quizás la primera.
Pero se puede vivir con ellas¡se puede!
Enzo es una fuente de inspiración para mis pensamientos.Lamentablemente yo no escribo.
Mara Patagónica

MR BLOG. dijo...

Si los políticos fueran emoticones vendrían con virus al descargarlos.

MR BLOG. dijo...

Vine buscando el artículo sobre la clase media para insultarte, pero no lo encontré, así que seguiremos siendo amigos jajaja, una lástima, parecía una de tus entradas polémicas hasta el escupitajo entre ojo y ojo.

Enzo Maqueira dijo...

El artículo sobre la clase media está a punto de salir. En cualquier momento lo tenés. Prepará la mira telescópica.
Protohumano, tu "Me encantó" final hace valer la pena de toda tu crítica anterior.
Maestruli, acepto la propuesta para trabajar en el CONICET. Avise cuando salga algo...

protohumano dijo...

jajaja sos una grande Enzo, no se te puede ni pelear... me devolviste la estocada agridulce. Me saco el sombrero... ese que vos me viste puesto una vez, digno contrincante!!