miércoles, 25 de febrero de 2009

Juventud en éxtasis

Con sexo y violencia exacerbados, las nuevas generaciones contrarrestan las consecuencias del excesivo predominio de la razón. Responden desde lo más primitivo a la imposición de un mundo donde impera el artificio del pensamiento.
Mediante el uso de drogas, le hacen frente a la negación de Dios impuesta por esa misma racionalidad. La conexión con la divinidad no se produce a partir de liturgias, ni plegarias; sino en la liberación - por medio de la química - de nuevas formas de la conciencia.

7 comentarios:

MR BLOG. dijo...

Justamente estoy viendo a una madre llorar porque su hijo dejó el paco y quería ayudar a sus compañeros a dejarlo, y pum¡, lo mataron, ¿será esa la conexión con Dios de la que hablas?...bué, es muy jodido el tema de tu entrada, pero la respeto así como está.

protohumano dijo...

Por primera vez no sé si estoy de acuerdo con vos, querido Enzo. No creo que la juventud esté usando las drogas desde ese lado tan de los años 70's, o por la busqueda de algo sagrado (como diría Jim Morrison). Creo que no pueden sino repetir desde el lugar que les toca (La vida en toda su plenitud), esta irracionalidad que nos presenta hoy la sociedad, esta salvaje violencia desde todos todos lo rincones. Ellos solo abusan de las drogas, creo, por un rechazo a la vida, por puro impulso de thanatos. Y reflejan todo lo que la sociedad nos ofrece solo que desde su filtro y capacidad. Estoy de acuerdo con Mr Blog, el tema es muy jodido.

Enzo Maqueira dijo...

Ustedes hablan de una juventud que no es la misma que tengo en mente. El discurso oficial explica el consumo de drogas como respuesta a la marginalidad, rechazo a la realidad cotidiana, etc. Eso puede servir en el caso del paco, por ejemplo. Pero no creo que sea la respuesta que explique el consumo creciente que se produce en la juventud burguesa que cada fin de semana llena los boliches electrónicos. El tema es complejo porque hay que clasificar de qué juventud hablamos, de qué drogas y, sobre todo, de qué contextos.
La reflexión está vinculada a los informes escandalosos que hacen los noticieros, que filman en las puertas de los boliches de Pinamar las salidas de los chicos. Y uno de los problemas más importantes con respecto a esto es que se suele asociar siempre el consumo de drogas con la marginalidad, cuando el éxtasis, la cocaína y la marihuana son drogas que aparecen en todos los estratos sociales. Los medios ignoran buscar respuestas a este consumo de "clase media" y se preocupan sólo por investigar el paco, como si solamente los pobres tuvieran problemas con las drogas (y, mucho peor, como si desde la clase media pudiera llegar alguna solución).

protohumano dijo...

insisto, pero desde este lado: TODA la juventud, (y pongamos solo la franja que va desde los 15años hasta los apenas pasados 20años) cuando abuza de las drogas, no lo hace por busqueda mística. Ni los de clase baja, ni los burgueses. Si vamos a dividirlos, tengamos en cuenta que el factor comun de toda la juventud, (de todas las clases sociales de juventud) es la violencia (violencia en las villas y violencia en la salida de los boliches en peleas porque sí), el sexo desenfrenado (dónde sea, cuando sea y de la forma que sea), y el uso tambíén desenfrenado de las drogas (llamese Paco, llamese Extasis). Yo creo que la razón de estas actitudes poco reflexivas, poco fructiferas, que no buscan un fin de nada ni un cambio de nada, son solo un reflejo de todo lo que se recibe desde los medios de comunicación y desde la sociedad en sí.
Después, si querés dividirlos en clases para buscar las razones y relacionarlas con el contexto, bueno, ok lo acepto. Pero no creo que en todo esto haya una respuesta, o una busqueda de algo más allá. NO hay, o no se ve, en la generalidad de los casos (las generalidades son feas, lo acepto) una intensión de cambiar, o ser contestatario con nada. Solo se es lo que se aprende, es lo que hay, y así nos enseñaron, parecen decir con cada piña en el ojo de alguien, con cada corchazo en la nuca de un remisero, con cada aspirada, cada pepa, cada fumada, cada todo.

MR BLOG. dijo...

¿Hay que legalizar la tenencia o no?.

Yo pienso en el alcohol, ¿antes de que fuera de libre consumo y libre comercialización, cómo andaríamos de cirrosis, delirium tremens, mujeres golpeadas, peleas callejeras, accidentes de tránsito etc etc etc?, me imagino que estos problemas crecieron cuando se permitió el consumo.

Este es otro de esos temas desesperantes en los que todos tienen un poco de razón, desgraciadamente, pareciera ser una lucha perdida si pensamos en que ningún político muestra signos de querer cambiar la realidad, y que los padres (los que no consumieron nunca ni un Marlboro) no tienen muchas armas para pelear con este demonio.

Maqueira, perdona la confusión, pero es que en la reflexión no especificaste que tipo de juventud era, de todos modos, no me imagino a un hijo de diplomático buscando conectar con lo divino a través de un peyote en pleno desierto Mexicano.

Claudia dijo...

Bueno sr maqueira es mas largo su comentario que su post...no se si con su mismos razonamientos se pueda explicar así mismo lo que alguna vez practicaron los poetas franceses con la esquizofrenia esperimental...
lo mismo ocurriría con las eclosiones nihilistas y existencialistas... qué se yo usted habla de nuevas formas de consciencia, y sin embargo a veces pienso con los mayas tal vez no estaban tan desacertados con lo del eterno retorno...

Enzo Maqueira dijo...

Insisto también yo: es necesario delimitar de qué juventud hablamos. Y de verdad sigo creyendo que gran parte de los representantes jóvenes de la burguesía - sin problemas económicos, con estudios universitarios, etc - busca en eso que llaman "flashear" o "volar", una apertura de la conciencia que no es otra cosa que la búsqueda de la Totalidad. Parece que es un tema que da para mucho. Ya vendrá otro post por este lado. Abrazo.