viernes, 13 de febrero de 2009

Penetrations

Hasta no hace mucho tiempo atrás, Halloween, la fiesta de San Patricio y el Día de San Valentín, eran para los argentinos tan ajenos como las rosquillas de Homero Simpson, el café Starbucks y los gigantes potes de pochoclo en el cine. En esa época, también, el día de la desgracia era un martes, y nadie lo ponía en duda. Y las palabras eran casi todas en castellano, porque eso era lo que hablábamos antes de hablar "español".
Se trataba, en todo caso, de ficciones que se veían en las películas. Lo mismo que ver a E.T., o a la los lagartos raptores de Jurassic Park. Sin embargo, si la trama y los personajes de cada historia fueron variando, no sucedió lo mismo con ese modo de vida representado en cada nueva película. La bandera norteamericana flamea en casi cualquier film. Las hamburguesas las comen policías, comediantes y enamorados. Los pochoclos los vimos antes de que el asesino encienda la sierra eléctrica, pero también antes de un beso y después de un ataque de Gremlins. La trama de cada historia la disfrutamos hasta el final; mientras tanto, entre líneas consumimos un modo de ser que se nos fue metiendo entre los deseos.
No hay aprendizaje más efectivo que el que se prolonga a lo largo del tiempo y se absorbe de modo inconsciente. Y si ese aprendizaje es subrayado por una emoción (¡con cuánto terror nos regocijamos con los asesinatos de Jason en Halloween! ¡cuántas lágrimas derramamos con el reencuentro de la parejita perfecta de turno en un día de San Valentín!), entonces echa raíces.
Mientras las películas de Hollywood fueron una excepción en la vida de los argentinos - no más que un entretenimiento de fin de semana - nada cambió demasiado.
Pero una nueva generación de argentinos fue más educada por el cine que por la escuela y la familia. Vehículizado a través de la pantalla grande, pero mucho más por la televisión por cable, el modo de vida americano dejó de parecernos un entramado de comportamientos ajenos.
Se convirtió en un modelo de comportamiento. Así, hordas de niños y púberes andan por las calles buscando "dulces" en Halloween, un millar de borrachines con remeras verdes se ahogan en cervezas, y las parejitas de enamorados se regalan corazones y ositos de peluche. También estás las mujeres que hacen largas filas para entrar a la sucursal vernácula del café de una serie.
Algunos - los más jóvenes - no son más que ignorantes víctimas del abandono de quienes debieron apagar el televisor, y sentarse a conversar.
Otros, los brutos tercermundistas que se dejaron engatusar por espejitos de colores traídos por dioses blancos.
Como en toda penetración, la resistencia nunca fue verdadera.
Como en toda penetración, a todos nos gustó hacerlo (y mucho más si era en el cine, a escondidas, rodeados de gente).
El problema es el hijo bobo que nos quedó, por haber sido tan putas.
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¡Happy Valentine's day, manga de pelotudos!

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy cierto todo!
Felicitaciones!
Ah...¡feliz día de San Valentín,amore!

MR BLOG. dijo...

Enzo, te tengo un regalito en mi blog, Y NO ES DE SAN VALENTÌN ¡ ¡ ¡AJAJA.

Anónimo dijo...

Muy bueno!pero no me gustó el final,el insulto está demás.
Mara Patagónica

Diego Dipierro dijo...

la verdad es que no leí el posteo, entré para dejarte este link que seguramente te va a interesar

http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=19989

saludos, encito

tu ex-alumnillo

Gus Nielsen dijo...

Buen blog, Enzo, te acabo de linkear. Y qué bueno que las nuevas generaciones sepan que Don Julio es el Maestro. Voy a tratar de conseguir el libro sobre Cortázar, así te sigo leyendo ahí. El de las putas está muy bien. Abrazo.

Enzo Maqueira dijo...

Bienvenido otra vez, Dipierro. Se lo extrañaba!
Gus, es un inmenso honor recibirte en mi cabaret. Gracias por la visita, el link y los elogios. Don Julio es el maestro, sin dudas. Lo que no tengo muy en claro es qué vendría a ser "Georgie"...

Diego Dipierro dijo...

Me había ausentado porque mis comentarios no eran muy bienvenidos por ciertos frecuentadores de tu blog.
Otra cosa, cuando veas la entrevista, mira la tapa del diario de ese día (15-2)... Se nota que ya terminaste de escribir el libro, se terminaron tus investigaciones de campo y comenzó la recesión en el sector de las pelanduscas.
Saludo!

Enzo Maqueira dijo...

Dipierro, no le tenga miedo a la polémica, ni a la confrontación. No se crea el discurso del "todo bien" que nos vendió la post-modernidad. Discuta, putee y pelee con todos los frecuentadores del blog. Insulte a su ex profesor y a sus lectores. Haga leña del árbol caído, y rómpanos la cabeza con un cross a la mandíbula. Así se hacen el arte, la crítica, la política y hasta el amor. Vuelva y dígale a todos que usted tiene razón. Y hágame callar antes de que siga diciendo pavadas como ésta (que ya me parezco a Walt Whitman y ni siquiera me crece tanto la barba).

Maestruli dijo...

Enzo, parece que te estás volviendo viejo, jajaja. Parece un artículo escrito por mi viejo, aunque yo comparta la ofuscación por estas celebraciones pelotudas.

Igual considero que la cosa es mucho más compleja. 60 años atrás mi papá veía 5 películas de Hollywood por semana, no había tele. Yo creo que todo es más una cuestión de marketineros y publicistas, que se ponen a importar estas festividades haciendo campañas forzadas, que a la larga prenden en la gente.

Nada mejor que un capítulo de los Simpsons, con una manga de publicistas que deciden inventar el "Día del Amor" en noviembre (creo) porque era un mes donde las ventas eran escasas.

protohumano dijo...

No voy a decir, querido Enzo, que me sorprende tu opinión sobre cortazar ni sobre la penetración Yankie, o llanqui, o Jonky, o como merda se diga... usted sabe que estoy deacuerdo un 100% con usted. Ahora, realmente asombrado, feliz por usted, y envidioso de que el admirable Gustavo Nielsen haya leído su libro y lo siga leyendo en el blog... cómo consigue esos seguidores usted? jajaja

Enzo Maqueira dijo...

Welcome back, Maestruli. Claro que es mucho más complejo... ¡Pero esto es un blog, che, se supone que hay que escribir algo corto, fundamentar con dos boludeces y pasar a otro tema! ¡Qué barbaridad! Venir con pretensiones...
Protohumano, no sé cómo consigo estos seguidores, pero estoy muy contento de que esté entre nosotros. Ojalá lo veamos seguido. Y, de paso, aprovecho para recomendar los dos libros de él que más me gustaron: Auschwitz y Playa quemada.

MR BLOG. dijo...

Enzo, no tendrás por ahí la colección de la última temporada de LOST para prestarme.

(broma).

Claudia dijo...

Sabes una cosa ya me aburri del antiyankilandia, y te lo digo mientras me trago un mac kondo o mac keso que sé yo! yo creo que en lugar de andar observando y repudiando la penetración de elementos culturales ajenos deberiamos ratificar los propios... pero claro quien puta aplaude emocionado un tango...bué tango sí porque muchos en el mundo no lo relacionan con nosotros sino con el glamour y la nostalgia parisina. Pero muy pocos aplauden el folklore y festejan el día de la torta frita que se yo! Siempre lo mismo.... la interpenetracion o como mierda se diga de culturas apuntaladas por los medios más amenos como el cine entran mas fácil digamos que son la vaselina cultural que hace que nos dejemos embarazar con toda esa patraña extranjera que descontextualizada puede hacernos sentir preñados de Gremlins, nos gusta y no deja de hacernos sentir unos boludos extraños.... qué se yo seguro si hubiera tenido a alguien el 14 de febrero le hubiera regalado un corazoncito pelotudo como hicieron muchos pero no....qué se le va a hacer!... ya ni sé qué es exactamente lo que quería decir!!! jjajajaja habrá que preguntarle a la Lechiguana! aaaaaaaaaa no sabes quién es??? jajajjajaja

MR BLOG. dijo...

De lo que?.

esa_mujer dijo...

MARAVILLOSO!!
La mejor forma de empezar a ratificar los elementos culturales propios es aplaudir el talento de artistas que dicen lo que piensan de una forma tan genial...
(La que aplaude sin mirar nacionalidades, pero sólo cuando vale la pena y nunca regalaría un corazoncito pelotudo, aunque fuese argentino)