viernes, 7 de noviembre de 2008

La maldición del grillo negro

Esta madrugada me desperté con un cric cric que me retumbaba en la cabeza. Eran tan fuerte el ruido que tuve que levantarme y seguirle el rastro por los pasillos, las piezas, la escalera que sube hasta el lavadero.
Al final, lo vi.
Era un grillo negro (lo aclaro porque siempre pensé que eran verdes, como Pepe Grillo, el de Pinocho) que, vaya uno a saber por qué, estaba porfiado en buscar pareja entre las baldosas de mi cocina.
Eran las cuatro de la mañana y el grillo cric cric. Imparable.
Pensé que se había quedado encerrado, así que abrí una ventana para que saliera volando. Pero los grillos no vuelan y ni se inmutó.
Entonces busqué el escobillón para que se trepara. El plan era llevar al grillo enganchado en el escobillón y largarlo por la ventana. Pero los grillos tampoco trepan.
Quise agarrar al grillo. Me acerqué con la mano abierta (la mano en una bolsa) y lo cerré alrededor del grillo. Pero los grillos saltan. Eso es lo que hacen.
Eran las cuatro de la mañana, quizás ya bastante más tarde. El grillo era un problema sin solución y seguía cric cric, como loco llamando a su pareja. Así que le pegué con el escobillón. Una vez, dos veces; el grillo se quedó mudo y se partió en dos y fue una mousse amarilla de grillo muerto.

- No pude dormir bien - expliqué en el trabajo cuando me vieron con los ojos cansados - Había un grillo en casa y lo tuve que matar.

- ¿Estás loco? - me respondieron - ¡Matar un grillo trae mala suerte!

En ese mismo instante sentí un nudo en el medio del pecho. Quise creer que no, que era imposible. Pero esta noche está oscuro en mi casa. El mío es el único departamento - en todo el barrio que pude caminar mientras buscaba un cyber para sentarme a escribir - que está sin luz. Y lo peor es el cric cric. El cric cric de los grillos negros que - sin que los pueda ver - invadieron los pasillos, las piezas, la escalera que sube hasta el lavadero.

7 comentarios:

Loulou dijo...

Que pena lo suyo Señor... tendria que acostumbrarse al encanto de dormir "engrillado".
Por lo pronto puede agradecerle al grillo por este muy buen relato.
Su muerte no ha sido en vano.
Beso
Loulou

Max Dicásolo. dijo...

joder Enzo, Poe se quedó chico con su cuervo jajaja.

Un abrazo.

Enzo Maqueira dijo...

Ninguna obra de arte (si esto fuera algo así) justifica la muerte de un ser vivo. Pero el sueño... "el sueño lo justifica todo".
Y con respecto al cuervo de Poe, diré que un cuervo nunca puede quedar chico ;)

MR BLOG. dijo...

Bueno, en todo caso, más que mala suerte te diré que matar un grillo te traerá 7 años sin orgasmos, lo peor, no es sin orgasmos propios, es sin orgasmos en tus parejas...en vez de emitir gemidos...ellas harán: cri, cri, cri.

Anónimo dijo...

Como por que me gustaste, por que eres hijo de la rayuela, como por que eres la puta pituca, o por que de repente creí que era yo la desvelada y no tu...Te pregunto; Qué te pasó?, ibas como los grandes... Y luego... qué fue eso de?: "...El mío es el único departamento - en todo el barrio que pude caminar mientras buscaba un cyber para sentarme a escribir - que está sin luz..." Qué que?!... Te agarraron las prisas o qué, mi'jo?

Anónimo dijo...

No entendi!! son las 4 de la mañana y busco sobre grillos y me sales con esta mamada. Idiota
No me jodas!

Anónimo dijo...

Estas equivocado los grillos trapan y saltan.no era mejor barrerlo y sacarlo por la puerta.pobre como ACABO sin final feliz.jajajaja