lunes, 24 de noviembre de 2008

La envidia

El problema con la envidia es que se basa en la observación exagerada de las excepciones de los demás. Si pudiéramos ver la norma, todo sería menos envidiable.

7 comentarios:

damiwarhol dijo...

Me da envidia tu reflexión.
Leiste mi email?

abrazo

Paz Tyche dijo...

ayer escuche una charla fugaz de dos que pasaron camicorriendo a mi lado:

-no paraba de chamuyar y le pegaba a al boleo, de orto la muy ortuda.
-y aprobó sin saber...

eso, viene al caso, no?

un beso

Maestruli dijo...

quizás por esta misma reflexión tuya, con la edad me voy volviendo menos envidioso. Hasta a la gente más adinerada y talentosa se le termina descubriendo el truco y la infelicidad que llevan dentro.

protohumano dijo...

maestruli, Enzo y cía.:
Yo soy nulamente envidioso... soy tan egoísta que ni en los demás me fijo. No me interesan en lo más mínimo... qué será peor? la envidia o el egocentrismo?

Enzo Maqueira dijo...

A mí me da envidia tu peinado, damiwarhol.
H
Y sí, Paz, es muy atinado tu ejemplo. Y sobre todo porque envidio la frase: "de orto la muy ortuda".
Maestruli, no creo que siempre haya truco. Quiero creer que algunos no tienen truco... los tipos que investigan cosas raras de la física, por ejemplo. ¿O tampoco?
Protohumano, lo peor no es ni la envidia ni el egocentrismo. Lo peor es la culpa.

Anónimo dijo...

Muy inteligente tu reflexión!Pero...¿cómo saber si no es la norma?
Simpática la foto!

Anónimo dijo...

Nunca la norma es envidiable, justamente por eso es una norma; nos encuadra y nos aburre...aburre como la gente que inunda su teclado viendo la pagina principal.
Lindas piernas, Enzo!