viernes, 18 de julio de 2008

Por qué no sirvo como filósofo: primer ejemplo

El objetivo – en función de su supervivencia como especie - del hombre como individuo es perpetuar esa especie. Y la especie se perpetúa a través del sexo. El problema a resolver era: ¿cómo lograr que se produjera el coito? La Naturaleza inventó, con ese objetivo, el orgasmo. Nos gusta hacer el amor porque nos produce un orgasmo; y el orgasmo se siente como la unidad, la comunión con la totalidad, una pequeña muerte que nos despega de la realidad.
El orgasmo es la trampa que asegura el nacimiento de la descendencia que habrá de ganarle a la muerte individual y mantendrá con vida la especie.

Pero no alcanza sólo con el sexo. Es necesario criar a esa descendencia, hasta que sea posible delegar en ella las tareas que la vejez no permita continuar.
Entonces la cultura (aunque también podría ser la Naturelza, esto habría que analizarlo en otro texto) inventa el ideal de la felicidad. Trabajamos, queremos tener mejores sueldos, vivimos, comemos, "culturamos", etc., para asegurarnos que esa descendencia sobreviva.
La felicidad, su utopía, es la segunda trampa. Como nunca se logra, se produce insatisfacción. Y la insatisfacción conduce a seguir produciendo, buscando, moviendo, a fin de encontrar esa felicidad. Así avanzan la tecnología del hombre, su cultura, su arte, su educación, sus costumbres, sus hábitos… Son el producto de la búsqueda de la felicidad, esa fantasía que creemos poder alcanzar alguna vez, pero que es una trampa para mantenernos activos.

El orgasmo es la ilusión de una muerte que no es tal. Y la felicidad, la plenitud, la verdadera unión con el Todo, sólo puede alcanzarse en la inexistencia física.

El amor nos devuelve la individualidad. Es decir, enamorados, gozamos como individuos la existencia; dejamos de ser un engranaje del todo y pasamos a experimentar "ser" el Todo. No trabajamos para su supervivencia, sino que nos depositamos en esa unidad. Estar enamorado es dejar de trabajar para Dios (la Naturaleza, el Todo, el Universo) y pasar a ser ese Dios.
El amor nos hace improductivos para la especie. Nos aleja de ella. Nos acerca al Universo, pero nos aleja de la especie. El amor verdadero y puro es más poderoso que cualquier otro elemento en la vida. Es el objetivo final del espíritu. La felicidad es el objetivo del pensamiento. El verdadero amor trae felicidad. Pero la buscamos en ficciones que no la implican. Por ejemplo, en el consumo exacerbado del capitalismo.

Las religiones son la contracara: aunque se construyeron historias para hacerlas comprensivas, todas hablan de encontrar la totalidad, nunca la especie. Sobrevive el alma, jamás el cuerpo (la especie). El individuo siente que debe alejarse de su función de perpetuar la especie, pero no puede evitar hacerlo. Siempre termina conforme con haberlo hecho. De hecho, la más común de las convicciones al momento de la muerte es haber dejado una descendencia. Probablemente, también sea una trampa la amenaza de la soledad que suele agitarse como una daga en las predicciones que cualquier persona hace de su vejez. Para decirlo más sencillamente: el temor a estar solos nos impulsa a crear un ser que nos contenga. Es posible, también, que la descendencia funcione como un ideal de inmortalidad: dejar un hijo en la vida significa dejar parte de uno. Lo cierto es que, cuanto más trampas obligan al hombre a conformarse con función esencial de ser un engranaje más en la continuidad de la especie, así se aleja de la individualidad. De Dios.
Sin embargo Dios puede ser la especie. Si la vida en sí misma no tiene ningún objetivo, ningún motivo, ni razón de ser, la Totalidad es la especie y no el Universo, la Naturaleza, Dios.
Prefiero pensar que no, que los diferentes somos los que consagramos la vida a la búsqueda de la Totalidad como parte de ella. Como "Ser" esa Totalidad.
Lo más probable es que esté equivocado. La especie es tangible, la Totalidad puede ser una construcción y no un hecho verdadero. Puede que no sólo los cuentos de las religiones hayan sido inventados para que creamos y comprendamos en una Totalidad. Sino que incluso ese concepto, Dios, fuera la misma invención. Así que llegué a una conclusión muy sorprendente y, sobre todo, original: "Dios es un invento del hombre".

¡Mierda!

9 comentarios:

Esteban dijo...

Enzo:

Así que la naturaleza inventó el orgasmo para que siga existiendo la especie... Con una carencia imperdonable de vuelo poético, declaro que el saber popular se te ha adelantado:

"Del polvo venimos y al polvo volvemos".

De verdad: un gustazo encontrarte regenteando tus meretrices, en este piringundín digital.

Shaima dijo...

yo cre que puedes servir como filosofo,
primer ejemplo; la pureza de tus pensamientos (no contaminado por ideas ajenas)
Pocos se animan a escribir seriamente sobre el tema.
mi amor imposible, Schopenhauer, ha escrito mucho sobre el tema en "El amor, las mujeres y la muerte" otro para recomendar es "El banquete" de Platón. Ambos describen friamente el amor generando, al igual que lo que habeis escrito tú, harta controversia .

saludos

pd: si aun juntas testimonios, cuando quieras te invito un café.

Enzo Maqueira dijo...

Gracias, Esteban. Un abrazo grande y una reflexión más poética pero igualmente popular: "No somos nada" (ni siquiera este piringundín).

Maestruli dijo...

Podría refutar varias de tus afirmaciones. Tu visión de las religiones es la de las monoteístas. En un principio hubo religiones matriarcales, basadas en ritos de fertilidad. Creo que se van adaptando a los cambios de la sociedad (o sea tecnológicos).

En fin, muy serio lo mío. Para seguir con frase célebres:

"Amaos los unos a los otros"

que se acaba el mundo.

Enzo Maqueira dijo...

Shaima: Mi falta de contaminación de ideas ajenas es directamente propocional a las veces que me quedé dormido leyendo filosofía.

Maestruli: Refute con ganas así me ahorro la desesperanza de refutarme por cuenta propia.Cosa que pasa indefectiblemente, siempre que me pongo a pensar.

Protohumano dijo...

Me encanta, querido pituco, que estes teniendo tantos comentarios en tu blog...
Creo que la mejor filosofía es la que sale de las verdaderas dudas... y ninguno de los celebres filosofos fueron originales... solo pudieron canalizar en palabras lo que el pueblo o la humanidad sentía en ese momento de la historia. Bueno, será también que yo valoro más a los poetas que a los filosofos... y no, aunque me digan lo contrario, los filosofos no son poetas... les falta mucho para eso. Y tu, querido Pituco, estas más cerca de un poeta que de un filosofo... y sí, es un cumplido.
Ahora, lo de dios... prefiero referime a el como "el Todo" es más pagano y mas maduro, creo...

Paz Tyche dijo...

te dije que si comentabas en mi blog te iban a llover comentarios

saluditens,
de paztyche, la matrioshka nro. 23457896746363838393393933300303

y humilde blogger

Max Dicásolo. dijo...

Y VIENE LA ENORME BOTA QUE PISA A LAS HORMIGAS...
Eso somos hormigas soberbias, como pequeñas Critinitas y Nestítors que las demás hormiguitas "votaron" y que ahora se creen dueñas del pequeñito paisito de las hormiguitas, y creamos un Dios enorrrrrmeeee sin sentido para que diera sentido a nuestra existencia, o por lo menos un sentido divino o eterno, o lo que sea por favorrrr...

Tener un orgasmo estando solo no necesariamente te da la idea de penetrar a la mujer o de ser penetrada por el hombre si no sabés de que se trata, creo que antes del primer orgasmo algún instinto ya estaba diciendo: "Creced y multiplicáos", MULTIPLI-CAOS ¡ ¡ ¡.

Muy interesante el blog, va directamente a el círculo Hispaohablante de Blogger´s, saludos.

Max Dicásolo. dijo...

Enzo, ya sos parte del círculo.

http://circulohispano.blogspot.com/

Espero no te moleste...